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Asociación de Argentinos en China. ADEACH. Todos los derechos reservados. 2017.

A fines de julio de 2014, llegué por primera vez a China, más precisamente a Beijing. Allí me esperaba un nuevo trabajo, una posición de Investigador Asociado en la Escuela de Ciencias Médicas en Tsinghua University. Al principio todo fue confuso y complicado, incluso tuve que regresar a Buenos Aires, por demoras en mis documentos de la visa de trabajo. Igual ese mes que pase en Beijing, me sirvió para dar un vistazo a esa hermosa ciudad y a sus muchas curiosidades.

Al regresa en noviembre del mismo año, todo siguió siendo confuso, pero al menos tenia mis papeles en orden, durante el siguiente mes me la pase firmando papeles que estaban en chino, si bien la manager de mi lugar de trabajo me explicaba de que se trataba cada documento que firmaba, seguí sin entender demasiado de que se trataba, en parte por el jetlag, en parte por mi nivel básico elemental de inglés, que me hacía más difícil comprender el inglés con el acento chino. Sumado a esto, cuando tuve que elegir vivienda, mi desesperación y asombro se incrementaban, las diferencias culturales se hacían notar cada vez más.

Experiencia Marcela Restelli

(...) surgió la idea de formar una asociación, esta asociación, la cual estaría presente para ayudar, acompañar y asesorar a quien lo necesitará, para que toda esa situación de gran incertidumbre al llegar a un país tan diferente y tan parecido al nuestro (...)

Afortunadamente, en mi lugar de trabajo comencé una muy linda amistad con una de las técnicas, de origen iraní, quien junto con su marido me mostraron que Beijing era un lugar maravilloso y que había mucho por descubrir, ellos ya llevaban varios meses viviendo es esta ciudad. Luego mediante diferentes vías de comunicación fui conociendo gente maravillosa de Argentina y de países que no sabía que existían. Además, se fue afianzando el grupo de trabajo en su mayoría estudiantes chinos de doctorado. Poco a poco mi incertidumbre y desesperación se fueron transformando y comencé a disfrutar de esas diferencias culturales.

Justamente al conocer a un grupo de argentinos que llevaban un tiempo viviendo en China y comentando nuestras experiencias, experiencias parecidas a las vividas por otros amigos latinos y europeos que he conocido durante mis primeros meses en Beijing. Fue en uno de esos tantos encuentros que surgió la idea de formar una asociación, esta asociación, la cual estaría presente para ayudar, acompañar y asesorar a quien lo necesitará, para que toda esa situación de gran incertidumbre al llegar a un país tan diferente y tan parecido al nuestro, fuera más simple de sobrellevar.

Muchas historias, muchos amigos de diferentes países, mezclas culturales increíbles, miles de anécdotas, muchas emociones vividas… sin dudas una experiencia de vida fantástica y más que recomendable

Estar en Beijing y recorrer otras ciudades de China, me permitió tener encuentros con gente maravillosa, muy generosa y siempre dispuesta a ayudarme en todo momento, muy a pesar de no hablar el mismo idioma. Muchas historias, muchos amigos de diferentes países, mezclas culturales increíbles, miles de anécdotas, muchas emociones vividas… sin dudas una experiencia de vida fantástica y más que recomendable. Finalmente, el tiempo pasó y terminé mi contrato (a finales de diciembre de 2016 regresé a Buenos Aires), la partida fue tan difícil como la primera vez que decidí irme de mi hermosa Argentina, claramente para estas alturas China se había convertido en mi nueva patria y comenzaba a añorarla.